Nueva etapa: “Café y papel” es producto del hwyl

Con este post comienzo una nueva etapa. Y con una palabra con la que me siento muy identificada:

No es una palabra bonita. Y posiblemente, que me sienta identificada con ello, tampoco es bueno. Hwyl es una palabra de origen galés, que hace referencia a esa emoción que sientes cuando tienes un golpe de motivación y de inspiración. Por ejemplo, mucha gente suele sentir el hwyl cuando está procrastinando, y en un instante se le ocurren mil ideas que poner en marcha.

Que el trabajo sea producto del hwyl no es malo, si al final se mantiene una constancia con las cosas que has empezado cuando sentías esto. Parecen algo contradictorio, ¿verdad? Lo sería, si trabajara solo cuando sintiera el hwyl. En realidad, trabajo mucho más que cuando siento esto. A veces todos nos obligamos a trabajar, aunque la inspiración no esté presente. Siempre hemos oído que la inspiración te debe pillar trabajando, y eso es lo bueno. Y si el resultado es un blog tan bonito como este, pues oye, genial.

Esto no es trabajo

Pero no, esto no es trabajo. Si conocías y te gustaba mi antigua web, Ideas Corrientes, probablemente esto también te va a gustar. Te seguiré contando todo aquello que me apasiona de papelería, de lo que llamamos Slowlife, planificación, y organización. Entonces, ¿cuál es el cambio? Principalmente que vuelvo al formato blog, a los orígenes.

¿En qué se diferencia entonces “Café y papel”? Pensando y repensando, me he dado cuenta de que escribiendo para un formato tan serio como el de una página web, he perdido mucha esencia personal que quería transmitir cuando escribía. No es que quiera ser una egoblogger, ni contar cada minuto de mi vida aquí. Pero sí que quiero que esto sea algo más personal. El sitio en el que estás es un rincón en el que contaré las cosas como les cuento las cosas a mis amigos en persona, merendando en una cafetería, o de terraceo con una caña fresquita.

Voy a migrar el contenido de la web anterior poco a poco, porque no quiero perder el trabajo que volqué ahí: sigue siendo trabajo en el que puse mucho cariño a lo largo de un par de años. Pero dejo atrás el pensar en etiquetas, SEO, legibilidad, enlaces, comentarios, y contar la subida de las visitas. Este es un sitio de relax, al que dedicaré el tiempo que considere. Evidentemente, la retroalimentación es importante. Y si sé que me leéis porque me dejáis un comentario, es de agradecer. Pero no voy a escribir cosas políticamente incorrectas para generar visitas, ni usaré estrategias de marketing para generar visitas. Es más, no usaré estrategias de marketing de ningún tipo (de forma consciente, al menos).

Si aún no existe, créalo. Foto de Glady de la Cruz

No soy un personaje

Algo que me fastidia mucho de los blogs y redes de las it-girls, es que parece que solo se dedican a viajar y a promocionar marcas, como si fuera lo mejor del mundo. Ya de paso, dan a entender que su vida es genial, fantástica, y que su mayor problema es que no les dieron los asientos de First Class a los que están habituadas a viajar. No creo que sea así, pero fastidia. Puede ser envidia, no lo voy a negar. Todos queremos viajar más y mejor. Pero de ahí a pensar que su vida es perfecta hay un trecho muy grande. Probablemente haya cosas que nos llene más.

No tengo ninguna pretensión de que esto sea ese tipo de blogs, ni creo tener el carisma y la actitud para ser una de esas it-girls. Así que te aviso: no todas las entradas estarán llenas de sentimientos de relax, de “tómate la vida con calma”, o de “la vida es fácil, si te organizas”. No vengo aquí a escribir como si fuera un personaje zen que vive en la tranquilidad y paz absoluta: tengo mis enfados, los que son racionales, y como todo el mundo, a veces me enfado por cosas que no parecen tener sentido o que son insignificantes. Como todo el mundo. A mí también se me cuelan las señoras mayores en la caja del Mercadona, se me cruzan en la carretera imbéciles que no saben lo que son los intermitentes, y me encuentro con chavales borrachos diciendo chorradas un domingo por la mañana. Y si ese día tengo ganas de contaros algo en concreto porque estoy de mala uva, lo podréis leer aquí.

Opiniones de una no-experta

Que haya querido hacer este espacio algo más personal no quiere decir que no haya hueco para vosotros aquí. Sí, los que estáis leyendo esto ahora mismo. Podéis preguntarme de lo que sea en relación a lo que haya posteado (nada de física cuántica o de finés, que no tengo ni idea). No soy una experta en nada, pero me ha pasado antes que recibía emails preguntándome por cosas que se veían en las fotos, u opiniones sobre ciertas marcas de papelería. Yo te intentaré dar mi opinión completa y sincera. Y oye, si la pregunta me parece interesante o se reitera, igual hago un post sobre ello.

Mis opiniones no valen más que las vuestras, pero si por cualquier razón, queréis saber mi opinión sobre algo, o decirme cualquier cosa, tenéis el apartado de comentarios, o el botón de email en el menú superior.

Si habéis leído hasta aquí, enhorabuena. Ahora sois vosotros los que decidís si queréis seguir leyéndome o no. Mientras tanto, yo seguiré escribiendo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *